Llevamos dos años viviendo en esta casa y nos encanta, pero al llegar, las primeras semanas fueron bastante complicadas. Teníamos un bebé recién nacido, una niña de dos años y muchísimo menos espacio de armarios y almacenaje.
Tuvimos que tunear bastantes habitaciones, y la cocina se llevó la mayor parte. Una de las soluciones que más sencillas nos resultó y que más espacio nos liberó, fue sacar la despensa al exterior, disponerlo todo en botes de cristal y en baldas. De esta manera, conseguimos que nos cupiera todo lo demás en los armarios y de paso, tenerlo todo súper a mano.
Si por falta de espacio, por comodidad, o porque os gustan las cocinas con todo a la vista decidís hacer lo mismo, os voy a enseñar cómo lo hice yo. Lo haré en dos posts, aquí el primero, y el jueves que viene aquí tenéis el segundo. Sigue leyendo



Las hice como se me fue ocurriendo, así que seguramente
Me da rabia estrenar la categoría de manualidades con esta chorrada tan grande, pero es que el gustazo de tener, por fin, los cables organizaditos ha sido tan grande que tenía que compartirlo. Llevábamos dos mudanzas arrastrando unas cajas gigantes de cartón llenitas de cables de todo tipo. Yo no tenía valor de meterles mano, así que las cajas llevaban cerradas en un rincón más de un año, pero el otro día, por fin, nos pusimos con ello.
